Indígenas nacidos durante pandemia no tienen actas natales

Las autoridades encargadas de garantizar que los niños y niñas de Chiapas cuenten con acta de nacimiento han mostrado cierto relajamiento en los programas que desde los organismo internacionales se han planteado.

La representante de la organización civil “Melel Xojobal”, Jennifer Haza, consideró que ha habido hasta cierto punto omisión por parte de las instancias gubernamentales estatales y federales en ese tema, pues de acuerdo a datos recabados por dicha ONG al menos cuatro de cada 10 niños y niñas chiapanecos no cuentan con un acta de nacimiento.

“Estamos en el siglo XXI y aún hay este tipo de omisiones por parte de las autoridades, lo que incluso pone en peligro a miles de familias, sobre todo indígenas y en situación de pobreza”  señaló.

Que un niño o una niña indígena no esté registrado o no  cuente con acta de nacimiento es preocupante, dijo, puesto que los padres podrían vivir una situación similar a la que han vivido,  en las últimas fechas,  las familias vinculadas con una red de trata en San Cristóbal de Las Casas.

Es por eso, dijo, es necesario que las instancias encargadas de garantizar una identidad a los menores retomen las estrategias y programas para que ningún niño chiapaneco se quede sin tener su acta de nacimiento.

La cifra de infantes que no están registrados y  que no cuentan con acta de nacimiento podría incrementarse durante este periodo de contingencia por la pandemia del Covid, indicó la activista, pues muchos nacimientos no han sido registrados a causa del distanciamiento social.

Cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI)  2015 revelan que en Chiapas viven por lo menos 2.1 millones de  niñas y niños menores de 17 años, lo cual representa cerca del 35 por ciento del total de la Población. De ese total de niños y niñas, el 43.8 por ciento  vive en hogares con condiciones de pobreza extrema.

“Lo que más preocupa es que con la pandemia la cifra de menores que viven en condiciones de precariedad se elevaría a nueve de cada 10, lo que es lamentable” refirió la representante de Melel Xojobal.

Dicha precariedad, obligaría a muchos infantes a trabajar para apoyar a sus padres y ese  fenómeno se vive en las grandes ciudades como San Cristóbal de las Casas, Tuxtla Gutiérrez y Tapachula.

Fuente: NVINoticias